Gracias mil por llegar a este punto, y como les digo esto es información en forma de historia.

Migramos sin planeación, y lo digo desde el corazón.
Imagínate que a mis 16 años mientras mi familia recibía la residencia yo recibía la negación de la visa y ademas la anulación de la visa de turista que tenia.

Asi fue a los 16 años, mientras mi familia celebraba la obtención de la residencia en Estados Unidos, yo recibí la negativa de mi visa y la anulación de mi visa de turista. Imaginen pues que se me revolvio todo mi mente y mi corazón en ese momento. Nos vimos obligados a replantear todo nuestro plan. Mi hermano había solicitado a mis padres y a mí por petición, pero yo aún no estaba dentro del plazo para ingresar.

Entonces, decidimos intentar con una visa de estudiante. Qué desafío financiero buscar una universidad en Nueva York y prepararse para los exámenes, las citas y todo lo necesario para la embajada, hasta la ropita que uno se compra para lucir bien pues.

El día de la cita llegó y, con una tristeza inmensa, recibí una nueva negativa. Me sentí perdida en mi país, en mi hogar, sin un plan claro. ¿Cómo podríamos costear una universidad en Colombia? ¿Con quién me quedaría? Así que, sin la posibilidad de viajar a Estados Unidos, comencé a vivir sola a los 16 años sin planearlo, mientras mi hermano, con gran esfuerzo, trabajaba en Nueva York para enviarme dinero y seguir estudiando ingeniería mecánica. La verdad ahora entiendo el sacrificio que hizo por mí.

A los 17 años, comencé la universidad en Cali, pero eso es historia para otro blog. Me sumergí en mi nueva vida y dejé de pensar en mudarme a Estados Unidos. No planifiqué nada. No valoré la importancia del idioma inglés. Cuando mis papeles finalmente llegaron, ¡diez años después ,a los 27 años!, me di cuenta de que había perdido un tiempo valioso y que mis excusas sin planificación no me llevaron a la acción.

Nunca estaba lista suficiente para entrar a estudiar inglés, o cuando tenia el dinero para le escuela lo gastaba en algo diferente, y asi pasaron 10 años.

El pasado, como dicen, ya pasó. Ahora soy una mujer que tiene todo en el calendario, Valoro cada minuto, desde el estudio y el trabajo hasta el tiempo que dedico a mi pareja y mi familia. Les comparto dos cosas importantes: primero, organicémonos, aprovechemos las oportunidades que este país nos ofrece y hagámoslo nuestro. Y segundo, vivamos el presente y planifiquemos nuestro futuro con determinación y claridad.

Gracias por acompañarme en este viaje. Seguiré contándoles más. ¡XoXo, Ximena!

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