Me encanta el fin de cada mes porque me llena de emoción saber que ustedes recibirán este blog. Esta vez quería hablarles sobre el manejo de deudas. En el blog del mes pasado hablé sobre cómo obtener una tarjeta de crédito y qué deberíamos tener en cuenta al elegir la que mejor nos convenga. Si bien es importante construir crédito en este país, también es crucial saber la responsabilidad que conlleva tener y mantener una tarjeta (o varias). Un historial de crédito no se construye en uno o dos meses, ¡es para toda la vida!
Primero, les comparto mi experiencia: a los 19 años llegué a este país y, en unos cuantos meses, obtuve mi primera tarjeta de crédito. En ese momento no tenía idea de lo que estaba haciendo. Mi papá me dijo que era importante comenzar a crear crédito, y me acompañó al banco para sacarla. ¡En ese momento no tenía ingresos y, aun así, me aprobaron una tarjeta de crédito de veinte mil dólares! Ahora, solo de pensarlo, me da escalofríos. ¡Ojalá pudiera decir que todo fue perfecto y que sabía lo que hacía a mis 20 años, pero no fue así!
Lamentablemente, comencé a usar la tarjeta y, comprando y comprando, llegué a acumular casi diez mil dólares de deuda. En ese momento me decían que mientras pagara el mínimo todo estaba bien y el crédito no se dañaba (¡qué alivio, pensaba!). En esa época trabajaba de cajera en una cadena de farmacias y ganaba $5.15 la hora. Sí, queridos lectores, ese era el salario mínimo en el año 2002. Como se imaginarán, mis ingresos eran mínimos (trabajaba medio tiempo), y mis gustos y necesidades eran mayores. Todo estaba relativamente bien “mientras siguiera pagando”, pero después de dos años con esa deuda, me fui a estudiar a otro estado y no pude trabajar, por lo que no pude continuar pagando ni el mínimo ni nada. No recurrí a mis padres para pedir ayuda (ahí comenzó mi autoaprendizaje), y esa deuda comenzó a crecer y se me fue de las manos. Hasta que regresé a New York y decidí hacer una consolidación, pagando una cuota mensual fija durante dos años (así terminé de pagar esa deuda). Como podrán imaginar, mi puntaje de crédito estaba muy bajo (400-500). Ahí fue cuando entendí la importancia del puntaje de crédito y la responsabilidad que se requiere para tener y mantenerlo.
Les cuento esto porque a veces uno tiene que pasar por situaciones difíciles para aprender una lección. Desde entonces, volví a construir mi crédito poco a poco. Hoy en día, me siento muy orgullosa de mi puntaje de crédito de más de 800. Como mencioné antes, me tomó tiempo, consistencia y, sobre todo, entender mis responsabilidades y decisiones.
Tus sueños y metas tienen más peso que todos los obstáculos. El manejo de deudas es una parte fundamental en las finanzas personales. Esta parte es a menudo subestimada, ya sea porque no sabemos cómo pagarlas, tenemos miedo de enfrentar los sobres que llegan cada mes, no tenemos ingresos adecuados (o no estamos generando ingresos), o pensamos que no deberíamos hacer nada antes de pagar todas las deudas.
Ahora, como profesional en finanzas, te invito a que te eduques, investigues (de fuentes confiables) e implementes un plan de acción para salir de deudas. La aplicación que creamos en The World Changers es una aplicación donde vas a encontrar educación confiable y de alto valor,
[ https://twcnetwork.io/ref/raguilar01/ ] . No te juzgues por los errores cometidos; enfócate en la solución. Sea conseguir otro trabajo para generar ingresos extras, revisar detalladamente tu presupuesto, y tener muy en claro tus prioridades.
Espero que al leer esto se sientan con esperanza de que, si se puede, ¡estén confiados y listos para tomar acción y llegar a conquistar todas sus metas financieras!
Si tienes niños o sobrinos, te invito a que te registres a nuestro próximo taller en donde estaremos cubriendo como prepararnos para que ellos tengan un mejor futuro financiero, Regístrate aquí:
[ https://us02web.zoom.us/meeting/register/tZckf-2qrz8sGtQN34hqT1c4OD6WECzB9o3z#/registration ]
¡Adelante!
Ruth

Deja un comentario